
Meses más tarde llegó el Ballads de Billie Holiday. La vida de Billie no fue fácil y por desgracia no existe mucho fondo fotográfico. Las mejores fotos, pocas, se han usado en multitud de discos, DVDs, libros, pósters... Intentar conseguir algo nuevo y distinto es un trabajo complicado pues la mayoría de las imágenes ya son iconos del Jazz y esas referencias se vuelven en tu contra. En uno de los bancos de imágenes más prestigiosos encontré una imagen casi inédita, pero, ironías de la vida, el fotógrafo murió dos días antes de ceder los derechos, una desgracia, y con el timming apretando. Ante las sirenas de alarma una buena agenda de contactos te puede salvar de las peores complicaciones y Luis vino al rescate, en poco tiempo planteamos la idea y Luis afiló los pinceles. El resultado: algo de lo que enorgullecerse y mostrar al mundo sin complejos.

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